Descripción
El Ajo negro se obtiene tras un proceso de maduración controlada sin adición de conservantes ni aditivos y en el que no intervienen bacterias ni levaduras, obteniéndose como resultado final, un producto de color negro y sabor dulce, con un ligero toque de regaliz y textura gomosa en el que no quedan restos del olor ni del sabor característico del ajo crudo. El proceso de fabricación del ajo negro se realiza manteniendo el ajo fresco (en su bulbo o pelado) en condiciones controladas de temperatura y humedad durante un largo período de tiempo. Finalizado el tratamiento térmico, se envasa, etiqueta y lotea manualmente.
¿Cómo tomarlo?
El ajo negro se puede consumir directamente sin problema ya que no se repite ni deja mal aliento como el ajo fresco. El ajo negro también es considerado como un ingrediente culinario ideal para platos de alta cocina.




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