NUTRICIÓN EN LAS DIFERENTES ETAPAS DE LA VIDA II: LACTANCIA

NUTRICIÓN EN LAS DIFERENTES ETAPAS DE LA VIDA II: LACTANCIA

Querido lector@, 

Esta semana continuamos con la nutrición en las etapas de la vida. Tras el embarazo y el parto, es importante conocer cómo la alimentación y la nutrición de la madre afecta al bebé durante la lactancia, y cómo esta lactancia, sobre todo si es natural, beneficia al niño en diferentes aspectos.


Alimentación y nutrición de la madre durante la lactancia

Como comentamos la semana pasada, el embarazo es un periodo durante el cual la madre se ha ido alimentando y nutriendo tanto para cubrir tanto sus necesidades fisiológicas como las de su bebé, que está formándose en su útero.

Producido el alumbramiento, es importante que la madre siga cuidando su alimentación a fin de poder mantener unas óptimas condiciones de salud, así como para poder producir una leche materna rica en sustancias nutritivas para el bebé recién nacido.

Además, la lactancia no sólo beneficia al lactante, que obtendrá de la leche materna todos los nutrientes y las correctas proporciones, siendo ésta su único alimento durante los primeros meses de su vida; sino que también beneficia a la madre, ya que la lactancia es la forma natural de eliminar el acúmulo de tejido adiposo que se produjo durante la gestación, así como de favorecer la involución y recuperación del útero, y ser una forma de anticoncepción natural.

La lactancia, más allá de los beneficios físicos para la madre y el hijo, supone el establecimiento de un vínculo entre ambos, de tipo emocional, siendo ésta muy importante para el desarrollo neuropsicológico del bebé.


Recomendaciones nutricionales para la madre durante la lactancia:

Los requerimientos energéticos de la madre durante la lactancia serán proporcionales a la cantidad de leche que produzca.

Por término medio, la mujer requiere unas 640 kilocalorías extras en su dieta durante el primer trimestre de lactancia y unas 510 kilocalorías durante el segundo trimestre.

Ya que sus propias reservas grasas suministran aproximadamente unas 100-150 kcal/día, se recomienda una ingesta energética adicional de unas 500 kcal diarias a lo largo de la lactancia.

Durante la lactancia, no sólo son importantes las recomendaciones de energía, sino también las de la mayoría de los nutrientes esenciales (ya comentados en el post anterior), que estarán aumentadas en la lactancia por encima de las cantidades recomendadas en el embarazo.


nutrición lactancia


Alimentación y nutrición del lactante:

La etapa de lactante corresponde al primer año de vida de bebé, que se divide a su vez en dos etapas: la que va desde el nacimiento a los 4-5 meses, en la que el niño se alimenta de leche materna (lactación natural) o de fórmula láctea (lactación artificial); y la que va desde los 4-5 meses hasta el año de vida, en la que el niño además puede recibir otros alimentos no lácteos (alimentación complementaria), que van aumentando proporcional y gradualmente hasta el final de la etapa lactante.

El motivo para introducir la alimentación complementaria es que las necesidades hídricas y nutricionales del niño van cambiando, que el sistema digestivo y renal del niño están más maduros para poder digerir el almidón y que hay mayor  capacidad de absorción de nutrientes a nivel intestinal y poder de excreción renal de sustancias en disolución.

En aquellos casos en los que la lactación natural no es posible (por diversos motivos), es necesario recurrir a la administración de fórmulas lácteas infantiles. Gracias a la investigación y el conocimiento cada vez más preciso en cuanto la composición de la leche materna, y al desarrollo de la tecnología, es posible producir fórmulas cada vez más parecidas a nivel nutricional a la leche materna.

Estas fórmulas, tanto las de iniciación (primera sub-etapa del lactante), como las de continuación (segunda sub-etapa del lactante), se elaboran con las misma materias primas, pero cambiando la concentración de nutrientes; y deben satisfacer todos los requerimientos nutricionales del lactante.

Además, existen diversas fórmulas, destinadas a aquellos bebés con intolerancias o alergias (fórmulas sin lactosa, con proteínas de leche de vaca altamente hidrolizadas, con proteínas vegetales de soja), así como fórmulas antirregurgitación, o enriquecidas para niños prematuros o con bajo peso al nacer.


salud bebe


Sin embargo, a pesar de las posibilidades que ofrece hoy la tecnología alimentaria y la industria, no deja de ser un producto artificial que nunca será igual que un producto natural vivo como lo es la leche procedente de la madre.

Es por esto que en algunos países europeos, y no europeos, con cierta periodicidad, se llevan a cabo campañas sanitarias de información y de promoción de la lactancia natural

Esta lactancia natural, aun siendo posible fisiológicamente para la madre, se había abandonado por diversos motivos, como la incorporación de la mujer al mercado laboral y la dificultad para compatibilizar su trabajo con los periodos de lactancia natural del bebé, o por motivos culturales (ciertas sociedades no ven la lactancia como algo normal o natural, estigmatizando a la madre que da el pecho a su hijo, sobre todo si lo hace en público).

La leche materna no sólo constituye el mejor alimento y más rico en nutrientes que se le puede dar a un bebé, sino que la lactancia natural del pecho materno supone una forma de interactuar con el niño, que siente el calor de su madre, que puede darle amor y cariño durante este ritual, sintiéndose nutrido biológica y emocionalmente. Asimismo la madre puede ser dadora de ese cuidado y mimo a su bebé, alimentándole y sintiéndole parte de ella, haciendo fuerte ese vínculo madre-hijo que durará para toda la vida.

 

Propiedades de la leche materna:

    • Proporciona todos los nutrientes que el niño necesita y en las proporciones más adecuadas. Es la alimentación ideal porque consigue un adecuado ritmo de crecimiento y desarrollo.
    • Su composición está especialmente adaptada al grado y velocidad de maduración del sistema digestivo del bebé. Los procesos de digestión, absorción y excreción fecal se hacen con una efectividad del 100%. Esto afecta a los tipos y contenidos de proteínas, glúcidos, lípidos y minerales de la leche materna.

      Aunque la producción y actividad de ciertas enzimas digestivas aún es inferior que en etapas posteriores, son suficientes para digerir ciertas proteínas.

      La lactosa (prácticamente único azúcar) y los triglicéridos de la leche materna pueden ser bien digeridos y absorbidos gracias a la lactasa (enzima del intestino del niño) y a la lipasa (enzima presente en la leche materna).

    • La composición de la leche materna está adaptada al sistema renal del bebé. Al tener menos cantidad de proteínas y minerales que otros tipo de leche (de vaca, por ejemplo), es más fácilmente excretada por el sistema renal del lactante, aún inmaduro en esta función de excreción durante los primeros meses de vida.

    • Previene las enfermedades infecciosas en el bebé, y si ocurren, son menos graves.

      Esto es debido a que la lactancia natural es una forma higiénica de alimentación y sobretodo gracias al contenido de la leche materna en células como macrófagos, linfocitos y neutrófilos, en anticuerpos como las inmunoglobulinas A, M y G, en lactoferrina (proteína con alta afinidad por el hierro, que impide que éste pueda ser usado por las bacterias, inhibiendo su proliferación), en enzimas que impiden el desarrollo de bacterias patógenas, favoreciendo el desarrollo de la flora bacteriana buena del intestino del niño, etc.

 
bebes lactancia
 
 
    • Previene el desarrollo de alergias en el niño. La leche materna es rica en lactoglobulina α, no así en lactoglobulina β, que es la que suele producir alergia.

    • Es más económica y cómoda que la lactación artificial, además de tener una óptima temperatura para el bebé.

    • Según algunos estudios de carácter psicológico, favorece el desarrollo más rápido del lenguaje y de la capacidad mental, una mayor estabilidad emocional durante la infancia y la adolescencia, así como una sexualidad mejor definida, etc., frente a la lactación artificial.

       

Con la lactación natural, se consigue salud para el bebé, un peso adecuado y una nutrición óptima, preparándole para los cambios alimenticios que se irán introduciendo según vaya creciendo, pasando a la etapa de la infancia, sobre la que hablaremos más adelante.

Deseando que esta información os sea útil y valiosa, os invitamos a leer el próximo post del blog de Ecolife Food.

¡Feliz semana!

05/11/2014 Home, Artículos 0 2273

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